Invertir en el Valle Sagrado dejó de ser una idea solo para fondos grandes: cada vez más personas compran terreno o una casa de campo pensando en alquilarla por temporadas. La combinación de turismo constante, nueva infraestructura y un mercado todavía accesible explica buena parte de ese interés.
Rentabilidad real por alquiler turístico
Según datos difundidos en 2022 por la inmobiliaria Rephorma, una casa de campo de dos habitaciones en Urubamba puede generar entre 12.600 y 28.900 dólares al año en Airbnb, con una tarifa promedio de 150 dólares por noche. Edy Cuellar, entonces director de la Cámara de Comercio del Cusco, señaló que el 50% del suelo del Valle Sagrado ya está destinado a casas de campo y hospedaje, una señal de hacia dónde se mueve el mercado local.
La conectividad va a cambiar con el aeropuerto de Chinchero
Urubamba está a solo 20 minutos del futuro Aeropuerto Internacional de Chinchero, hoy en construcción. Como repasamos en nuestro artículo sobre el avance de esa obra, el proyecto todavía tiene demoras y su apertura se proyecta recién entre fines de 2027 e inicios de 2028, pero cuando esté operativo, va a acortar drásticamente el acceso a la región para vuelos internacionales directos. Quienes inviertan antes de esa apertura suelen apostar a capturar la revalorización que trae ese tipo de infraestructura.
Precios de terreno: un mercado todavía amplio

Los precios varían mucho según la zona y los servicios disponibles. En portales inmobiliarios como Adondevivir y Ubicasa, hoy se encuentran terrenos en Urubamba desde unos 60-130 dólares por metro cuadrado en zonas más alejadas, hasta 300-350 dólares por metro cuadrado en sectores premium como Yanahuara. Esa dispersión de precios es, en sí misma, una oportunidad: todavía hay margen para elegir según presupuesto y objetivo (vivienda propia, alquiler o reventa a futuro).
Lo que no debería faltar al construir acá

Urubamba está a 2.800 metros sobre el nivel del mar, y muchos visitantes eligen quedarse ahí unos días para aclimatarse antes de subir a Machu Picchu, lo que sostiene la demanda de hospedaje durante todo el año, no solo en temporada alta. Pero construir para ese mercado exige más que levantar paredes: el diseño tiene que responder al clima de altura y al paisaje andino, no ignorarlo.
En Hanan Construcciones trabajamos con materiales locales y técnicas de bioconstrucción justamente porque son la respuesta más eficiente a esas condiciones, además de ser lo que hace que una propiedad se destaque frente a la oferta genérica del mercado. Si estás evaluando comprar terreno o construir en la zona, podemos ayudarte a entender qué es realmente viable antes de invertir.
Como en cualquier mercado inmobiliario, ninguna cifra de rentabilidad está garantizada: dependen de la ubicación exacta, la gestión del alquiler y de que la infraestructura prometida (como el aeropuerto) efectivamente se termine en los plazos anunciados.